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domingo, 19 de enero de 2014

"Lo que sucedió a un hombre que cazaba perdices"

En esta ocasión podremos leer el comentario que ha realizado otro alumno de 1º Bchto. A, Francisco José Ponce. Puede serviros para repasar. 
Se trata del Cuento XIII  del libro de D. Juan Manuel que lleva por título El conde Lucanor. 

 "Lo que sucedió a un hombre que cazaba perdices"
Hablaba otra vez el conde Lucanor con Patronio, su consejero, y díjole así:
-Patronio, algunas personas muy importantes, y también otras que no lo son tanto, me hacen daño a veces en mi hacienda o en mis vasallos y, cuando me ven, me dicen que les pesa mucho y que lo hicieron obligados por la necesidad y porque no podían en aquel momento hacer otra cosa. Como quiero saber qué conducta seguir cuando tales cosas me sucedan, os ruego que me digáis qué pensáis de esto.
-Señor conde Lucanor -respondió Patronio-, lo que os pasa y os preocupa tanto se parece mucho a lo que sucedió a un hombre que cazaba perdices.
El conde le rogó que se lo contara.
-Señor conde -dijo Patronio-, un hombre puso redes a las perdices y, cuando cayeron, se llegó a ellas y, conforme las iba sacando, las mataba a todas. Mientras hacía esto le daba el viento en la cara con tanta fuerza, que le hacía llorar. Una de las perdices que aún estaba viva empezó a decir a las que quedaban dentro de la red:
-Ved, amigas, lo que hace este hombre, que, aunque nos mata, nos compadece y llora por eso.
Otra perdiz, que por ser más sabia que la que hablaba no cayó en la red, le dijo desde fuera:
-Amiga, mucho le agradezco a Dios el haberme guardado del que quiere matarme o hacerme daño y simula sentirlo.
Vos, señor conde Lucanor, guardaos siempre del que os perjudica y dice que le pesa; pero si alguien os perjudica involuntariamente y el daño o pérdida no fuera mucho, y esa persona os hubiera ayudado en otra ocasión o hecho algún servicio, yo os aconsejo que en este caso disimuléis, siempre que ello no se repita tan a menudo que os desprestigie o lesione mucho vuestros intereses. De otra manera, debéis protestar con tal energía que vuestra hacienda y vuestra honra queden a salvo.
El conde tuvo por buen consejo éste que le daba Patronio, lo puso en práctica y le fue muy bien. Viendo don Juan que este cuento era muy bueno, lo mandó poner en este libro y escribió unos versos que dicen así:
Procúrate siempre muy bien guardar
del que al hacerte mal muestra pesar.

COMENTARIO DE TEXTO 

El siguiente texto, el cual se trata de un fragmento, está englobado dentro de la obra de Don Juan Manuel  El conde Lucanor.  
Se trata de una de los cuentos didácticos que el autor incluye en su obra. Al ser un cuento es evidente que el género principal al que pertenece es la narrativa; aunque también podría incluirse en el de la didáctica, ya que la intención del autor es transmitir una enseñanza mostrando consejos morales. Debido a esto, el subgénero al que pertenece se llama apólogo.
Juan Manuel usa la prosa como forma de expresión y dentro de este escrito podemos observar la existencia de narración (principalmente en los relatos de Patronio) y diálogos (entre Patronio y el conde Lucanor, y alguno también en las fábulas del criado).
Obviamente, se trata de un relato de carácter fantástico, debido a que el conde Lucanor y su criado no existieron en la realidad, y los cuentos, tampoco, ya que son recopilaciones de historias latinas o de la Biblia. Además, las historias están narradas de forma objetiva.
En cuanto al argumento de esta obra, se resume en la existencia de un problema para el conde con unos hombres que le hacen daño y luego se arrepienten de ello, mientras que él no sabe cómo tratarlos. Patronio le cuenta un ejemplo que le ocurrió a un hombre cuando cazaba perdices. Este las atrapó en una red y debido al viento tenía lágrimas en los ojos. Unas creían que no las quería matar pero tenía que  hacerlo, y por eso lloraba; mientras que otra, la más sabia, daba gracias a Dios de no haber caído en la red y rezaba para que ni ella ni sus amigas cayeran en un futuro. Como al conde le sirve el consejo de su sirviente, decide escribirlo en un libro y añadir una moraleja, la cual lo resume y corresponde con el tema del fragmento, que sería que nos alejemos de las personas que nos hacen daño aún mostrando pena por ello.
En cuanto a la estructura; de forma interna se aprecian cuatro partes, una primera en la que el conde Lucanor le cuenta a Patronio lo que le sucede y le pide consejo, una segunda donde el consejero le narra una historia a su amo relacionada con su problema, una tercera donde el conde aplica las enseñanzas de la historia de su consejero y una cuarta donde se resume dichas enseñanzas en unos versos, los cuales constituyen la moraleja de la historia. De forma externa, se divide en varios párrafos más un pareado existente al final en el que se encuentra la moraleja de la historia; y además, la historia que cuenta Patronio también se puede dividir en partes, una introducción desde la línea 10 a la 13, un nudo entre las líneas 13 y 17, y la conclusión que va desde la línea 18 a la 22.

Ahora vamos a estudiar un poco más a fondo el texto, dividiéndolo en niveles o planos:
·         Plano métrico. La métrica existente en este poema se encuentra en las dos últimas líneas, de arte mayor, que forman un pareado con rima consonante.
·      Plano fónico-fonológico. La entonación del texto es enunciativa en varias partes del diálogo (‘’Porque querría saber…..pensáis de ello’’) y tranquila y suave, debido a su intención de manifestar una enseñanza de forma clara. En cuanto a las figuras retóricas de este plano, se observa similicadencia en la línea 6 ("os ruego que me digáis lo que pensáis"), dándose por la presencia de la segunda persona del plural.
·         Plano morfosintáctico. El estilo es sencillo y hace que el texto sea fácil de entender, ya que está dirigido a gente pobre y con poco nivel cultural. En el cuento de Patronio predominan los verbos, principalmente en pretérito perfecto simple; mientras que en el resto de la historia predominan los sustantivos ("perdices, hacienda, enojos,..."), aunque también hay verbos, normalmente en presente ("son"). Estas son características de textos narrativos como este. Esto nos dice que existe un equilibrio entre el número de verbos y sustantivos de todo el texto. 
      Las oraciones son coordinadas y las hay largas y cortas, como las de las líneas 16 y 17 (‘’Ved, amigas, lo que hace este buen hombre; aunque nos mata, tiene gran pena de nosotras, y por eso está llorando’’). Además, también podemos observar la existencia de un polisíndeton en la línea 3 como figura retórica (‘’a veces enojos y daños en mi hacienda y en mis gentes, y cuando están ante mí…’’).
·         Plano léxico-semántico. Podemos apreciar que se trata de un texto escrito durante la Edad Media debido a la presencia de términos característicos de dicha época, como ‘’estuvieron caídas’’, ‘’vos’’… A pesar de ir dirigido a gente con pocos conocimientos está escrito con un lenguaje coloquial. 
     Una de las familias léxicas que se encuentran en este caso es la que incluye a palabras como ‘’perjudicar’’, ‘’perjuicio’’ y ‘’perjudicase’’. 
      Las palabras claves son "llorar, sufrimiento, matar…", que hacen referencia a la idea de cómo un sentimiento de dolor puede enmascarar la verdadera intención de las personas. 
     Las figuras literarias que están presentes en este nivel podemos observar personificaciones como las de las líneas 16-17 y 20-22, donde se les atribuye a las perdices unas cualidades propias de personas, como el hablar o el rogar a Dios, o el catalogarlas como sabias. Hay también repeticiones de palabras (red y redes) y apóstrofe, cuando las perdices invocan a Dios, lo que hace referencia al teocentrismo de la época. Dentro de las características de la narración, apreciamos que el narrador se encuentra en tercera persona y es omnisciente, mientras que el espacio podría ser la casa del conde y el tiempo no estaría definido. Estas características se deben a la validez de estas palabras en todo lugar y época.
     Por otra parte, dentro de la historia que cuenta Patronio el narrador sería él mismo, el espacio sería un campo cualquiera y el tiempo no está definido, aunque lo más probable es que se encuentre en pasado.
·         Plano pragmático-textual. Dentro de esta fábula habría dos historias, la que narra el criado, en la que él es el emisor y su amo el receptor (aunque podría ser cualquiera, ya que no hay un público específico), el canal es el aire, el código la lengua castellana, y el mensaje sería la moraleja del final. La otra historia sería el fragmento en sí, Lucanor contándole su problema a Patronio, este narrándole la fábula de las perdices y este escribiendo finalmente lo que le ha enseñado dicha fábula; donde el emisor sería el autor del libro, don Juan Manuel, y los receptores nosotros o cualquiera que lea la historia, el canal es un libro y el código la lengua española y las letras.
Para concluir, hemos de reafirmar que se trata de un texto perteneciente a la Edad Media, más concretamente a don Juan Manuel, su autor, quien lo publicó en 1335. Posee los rasgos que caracterizan al libro de El conde Lucanor y a todos los cuentos que se incluyen en él, ya que el tema que trata es diverso si lo comparamos con otros textos de su época y además lo enfoca desde el punto de vista de un noble, el conde Lucanor. 
El autor pretende desde un principio ofrecer una enseñanza, y es algo que consigue y que reafirma y aclara al escribirla al final de la historia; por lo que podemos decir que cumple su objetivo. 
Lo más importante de todo sería que tanto el diálogo como la narración, la realidad y la ficción, etc se ponen al servicio de la intención, resultando muy adecuada la forma para el contenido; es decir, todo el texto se construye para que la enseñanza, rasgo característico de la prosa medieval, llegue a un público amplio, de cualquier capa social o estamento, incluyendo al lector moderno.


 FCO.JOSÉ PONCE (1º BCHTO. A)

domingo, 12 de enero de 2014

Milagros de Nuestra Señora

Aquí os dejo un ejemplo de Comentario de texto literario, realizado por una compañera de 1º de Bchto. A. Mª José García Marcelo. Espero que os sirva de ayuda.

COMENTARIO DE TEXTO LITERARIO: “LA IMAGEN RESPETADA POR EL INCENDIO”.
El poema que nos disponemos a analizar, conocido como  La imagen respetada por el incendio pertenece al mester de clerecía que se desarrolla entre los siglos XIII y XIV, en plena Edad Media. Se caracteriza por ser de índole religiosa, llevado a cabo por hombres doctos y sabios, destacar por su función didáctica y moralizante, además del uso sencillo de la cuaderna vía o tetrástrofo monorrimo.
Su autor es Gonzalo de Berceo (primer poeta castellano de nombre conocido) y se incluye en su obra más importante Milagros de Nuestra Señora. Pertenece al género narrativo, escrito en verso y consta de un narrador omnisciente que cuenta los hechos teniendo conocimiento de todo, siendo así la postura del autor objetiva, pues nos narra sin involucrar su persona, el milagro acontecido.
El fragmento describe como se incendia el monasterio de San miguel de la Tumba y como por obra de dios, la imagen de la virgen, su hijo y aquellos enseres que la rodean se libran de las llamas, el humo o daño alguno. Esto se consideró un milagro siendo recordado a lo largo del tiempo, convirtiendo y salvando incluso las almas de algunos no creyentes que terminan por convertirse al cristianismo. Por todo esto podemos decir que el tema principal que ronda el poema es el milagro, la salvación o gracia de Dios.
Centrándonos ahora en el estudio de la estructura, cabe decir que a nivel externo el poema se divide en trece estrofas que se agrupan en las diferentes partes de la estructura interna en función de la división lógica del contenido. Esta división constaría de tres partes principales. Una primera parte o introducción, en la que el poeta sitúa la acción (en el monasterio) y nos pone en situación (donde se encuentra la imagen, que la rodea, en qué circunstancias…) esta corresponde con las dos primeras estrofas.  Una segunda se correspondería con el desarrollo; es decir, describe el incendio y todo lo que le acontece, además del milagro que obra la virgen sobre las llamas, esta parte la formarían las nueve estrofas siguientes. Por último, encontraríamos una parte final a modo de conclusión donde queda reflejado que este hecho se considera desde entonces un milagro y expresa como influye sobre la sociedad del momento. Por lo tanto, como el poema presenta una unidad temática y está bien estructurado, podemos decir que es coherente.
Analizaremos ahora los planos: fónico, morfosintáctico y léxico-semántico de forma conjunta para así llegar a un análisis del contenido partiendo de la forma.
Comenzando por el plano fónico, iniciaremos dicho análisis comentando las principales características de la métrica de la obra. Esta emplea una técnica novedosa y llamativa con respecto al periodo anterior, conocida como cuaderna vía o tetrástrofo monorrimo; es decir, usa estrofas de cuatro versos alejandrinos con igual rima consonante. (Ej. Colgaba por delante un buen aventadero/ en el seglar lenguaje dícese moscadero). Aunque si es verdad que las rimas son diferentes para cada estrofa y que también se emplean otro tipo de licencias métricas como la dialefa, necesaria para que coincida el cómputo silábico de los versos. (Ej. San Miguel de la Tumba es un gran monasterio) o  para que coincida mediante la intervención de pausas, usando los signos de puntuación. (Ej. El mar lo cerca todo, él yace solo en medio).
La entonación es enunciativa y con ritmo algo monótono (debido al tipo de rima empleada), cuya función es narrar y transmitir este acontecimiento a los lectores. Dicha característica es observable en prácticamente la totalidad de la obra.
Además, en este nivel podemos encontrar algún que otro recurso literario, como es el caso de la similicadencia, en el cual se emplean palabras con el mismo accidente gramatical. (Ej. El niño muy hermoso, y hermosa la Doncella). O también la paranomasia, se colocan cercanos dos vocablos semejantes. (Ej. Las palabras, pescado y costado).
Pasando ahora al análisis morfosintáctico, decir que destaca el uso de un vocabulario culto pero sencillo a su vez pues su intención es adoctrinar a un público inculto. Se emplean verbos en tiempos pasados al tratarse de una narración. (Ej. Estaba, tenía, cayó, ardieron, tuvieron…), aunque el estilo es nominal pues predominan los sustantivos y adjetivos sensoriales, al ser necesarios para la descripción de sucesos, objetos, etc. (Ej. Buena, monasterio, sagrados, fuego…). Además, los determinantes que acompañan a los sustantivos son en su mayoría artículos definidos. El lenguaje como ya se ha comentado con anterioridad es en parte monótono aunque en él llaman la atención ciertos términos que son poco convencionales, al menos actualmente. (Ej. Do, refiriéndose a dónde/ aventadero, sinónimo de abanico o mosquitero/ lacerio, refiriéndose a pobreza o miseria/ maravella en lugar de maravilla). Y también otras palabras procedentes del latín. (Ej. Continens et contentu, lo de dentro y lo de fuera). También hay que tener en cuenta que, cada vez que se habla sobre la virgen, las palabras usadas para hacerle referencia comienzan por mayúscula. (Ej. Ella, Doncella, Reina…)
En este nivel podemos incluir también el estudio de algunas figuras retóricas como:
-          Elipsis, se suprimen palabras innecesarias. (Ej. Era muy bien tallada de una labor muy fina; refiriéndose a la imagen de la virgen)
-          Asíndeton, se suprimen las conjunciones copulativas. (Ej. Colgaba por delante un buen aventadero/ en el seglar lenguaje dícese moscadero;/con alas de pavones lo había hecho el obrero:/ lucía como estrella, semejante a lucero)
-          Anáfora, se repite una palabra (ni) al comienzo de varios versos. (Ej. Ni ardió la imagen, ni el abanico bello/ ni tan siquiera el humo se atrevió a llegar a ello)
-          Epíteto, el adjetivo expresa una cualidad ya incluida en el nombre. (Ej. Fuego tan fuerte y tan quemante)
-          Hipérbaton, se altera el orden de las palabras en los versos. (Ej. Que ni el humo ni el fuego llegaran hasta Ella)
Estas figuras entre otras, se relacionan complementándose entre sí para darle cohesión al poema.
Analizando al fin el nivel léxico-semántico decir que pertenece a un registro lingüístico culto aunque moderado, donde predomina la denotación de las palabras a pesar de aparecer alguna que otra metáfora con sentido connotativo. En el podemos encontrar campos semánticos como el de las distintas estructuras de una construcción de la Edad Media (el monasterio en este caso), (Ej. Vigas, gateras, cabrios, cumbrales…). O también el campo semántico de los ornamentos empleados en la eucaristía. (Ej. Vinajeras, cálices y ciriales…). Al tratarse de una obra narrativa, consta de los elementos típicos de la narración, el lugar es el monasterio, el momento según las aclaraciones del texto fue el 25 de abril de 1112 y el narrador es el poeta, la historia ya se ha expuesto al estudiar el argumento aunque no podemos analizar a los personajes pues en esta obra en concreto no se presenta ninguno.
Dentro de este plano podemos incluir figuras como:
-          Enumeración, se describe la realidad enumerando sustantivos. (Ej. Ardieron los armarios y todos los frontales,/ las vigas, las gateras, los cabrios, los cumbrales)
-          Personificación, se atribuye una cualidad humana a un objeto inanimado. (Ej. Encima rica toca en lugar de cortina; rica es la persona, pero no la toca que la cubre/ incendiose la iglesia por los cuatro costados; la iglesia tiene muros, pero no costados)
-          Metáfora, se identifican dos términos a partir de la relación que el autor ha establecido entre ellos. (Ej. Algún malo, por él, al bien fue convertido)
Para cerrar este nivel comentar que como el poema se adapta a una situación comunicativa, cumple una función narrativa y pertenece a un registro determinado, podemos decir que es adecuado.

Por último y para concluir este comentario, es necesario indicar que tanto el autor como la obra en sí, están bajo la influencia artística, cultural y social de la época (en esta caso, la Edad Media), desarrollándose el mester de clerecía de forma paralela al mester de juglaría, aunque a pesar de su voluntad de oposición a este último, las diferencias entre ambos mesteres no son tajantes. Vemos esta relación porque la obra encaja con las características principales de este periodo de la historia, porque el tema que trata es claramente un recurso de dicho momento (religión, más concretamente los milagros) y porque presenta los elementos y características propias de toda obra narrativa. Además desde el punto de vista textual cumple con las bases que generalmente poseen todas las obras: cohesión, adecuación y coherencia temática. Apoyándose para explicar esto, en el empleo de una estructura determinada (propia de la narración), una métrica novedosa y llamativa, entonación enunciativa, vocabulario sencillo aunque de registro culto y una red de tropos y figuras retóricas que consiguen el propósito de Gonzalo de Berceo: hacerse comprender mejor por las gentes sencillas. 

domingo, 17 de marzo de 2013

Comentario de textos expositivos I

Son mis alumn@s actuales de 4º ESO l@s que por fin se van implicando en la tarea de participar activamente en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Se están convenciendo de que es un camino que hay que recorrer juntos y que sólo podemos ofrecerles las herramientas para que sea un camino de descubrimientos y no una espera pasiva de datos.
Van a comentar diferentes textos expositivos. Les servirán de práctica a unos y de modelo al resto.
Se han elegido al azar fragmentos de las diferentes áreas que estudian en el curso. El primero es de Biología. Lo han realizado tres alumnas: Beatriz Cabello, Mª Eugenia Sotoca y Natalia Suárez.


Imagen tomada de es.wikipedia.org
TEXTO I:
EL MATERIAL HEREDITARIO

Los cromosomas están formados por dos tipos diferentes de moléculas: proteínas y ADN o ácido desoxirribonucleico. Múltiples experiencias, realizadas en la primera mitad del siglo XX, revelaron que de estos dos componentes el ADN es el material hereditario.
El ADN es un compuesto que se tiñe muy bien con un colorante rojo (fucsina) lo que permite detectarlo con un microscopio óptico en cualquier momento del ciclo celular.

  • En interfase, todo el núcleo aparece coloreado. Con un potente microscopio electrónico, que permite aumentar hasta un millón de veces, se observa que las moléculas de ADN forman filamentos muy finos y largos empaquetados en un apretado ovillo.
  • Durante la mitosis, la coloración se localiza en los cromosomas. Cada molécula de ADN se compacta, se enrolla sobre sí misma de forma muy compleja y origina un cromosoma. Los cromosomas que aparecen durante las primeras fases de la mitosis son estructuras dobles, ya que están constituidos por dos moléculas de ADN idénticas.
E. Pedrinaci y C. Gil: Biología y Geología  de 4º ESO, Editorial S.M.

El fragmento que vamos a comentar  es un texto  expositivo divulgativo, aunque roza el científico-técnico, pero escrito para un ámbito académico , ya que  sus objetivos es informar sobre el material hereditario .
Está escrito por Emilio Pedrinaci y Concha Gil para el libro de texto de Biología y Geología  de 4º eso ,de la editorial S.M .
Todo texto expositivo presenta características generales: la objetividad, la verificalidad, la universalidad y la claridad.
Este texto presenta datos acerca de la composición de los cromosomas y del ADN, que podemos decir que es su tema principal. Esto hace que su función lingüística más importante sea la referencial.
Está dividido en tres partes: la primera va desde la línea 1 a la 7 en donde explica  la composición de los cromosomas y del ADN; la segunda, desde la 8 a la 14, en la cual nos cuenta el proceso de la interfase, y en la última nos habla de lo que le ocurre al ADN durante  la mitosis.
Centrándonos en el análisis del texto, observamos que su registro lingüístico es estándar, pero a la vez culto, ya que no utiliza un vocabulario muy especifico pero sí se necesita tener unos conocimientos  previos sobre el tema que se está tratando.
En el plano fónico se observa la entonación enunciativa dado que el objetivo que se persigue es informar del material genético por lo que ya que unas de sus características son la objetividad.
En el campo morfosintáctico encontramos el uso frecuente de sustantivos como por ejemplo:  “cromosomas y moléculas” en la línea 1 por lo que hace que las expresiones sean  objetivas que es una de las carasterísticas generales de este texto, no existen numerosos adjetivos, esta falta hace que observe la objetividad .
Todo texto está formado por sintagmas verbales, en este encontramos verbos en presente de indicativo con valor intemporal como por ejemplo: "están" en la línea 1 y "revelaron" en la 3. 
Los enlaces que encontramos más frecuentemente  son las  conjunciones, como por ejemplo ‘’o’’ en la línea 2, “que” en la línea 3, y preposiciones como’’por’’ y ‘’de’’ en la línea 1, ‘’con’’ en la 5.
Las oraciones que predominan son enunciativas, simples y compuestas puesto que dan objetividad al texto, algunos ejemplos son: de oraciones simples "los cromosomas están formados por dos tipos diferentes de moléculas" situado en la línea 1,y de oraciones compuestas ‘’los cromosomas que aparecen durante las primeras fases de la mitosis son estructuras dobles’’ entre las líneas 19, 20 y 21. Utiliza las definiciones como las de’’interfase’’,’’cromosoma’’ esto es el punto departida de muchos textos expositivos.
La exposición es clara y ordenada haciendo que el desarrollo sea progresivo y equilibrado. La figura que más predomina es el polisíndeton ya que se repiten enlaces como ‘y’ , ‘de’. Las palabras claves de este texto son: cromosomas, ADN, material hereditario. El fragmento tiene un sentido denotativo ya que se expresa la objetividad y la verificalidad.
Para concluir, podemos decir que este texto, localizado en el libro de Biología y Geología de 4º ESO, es  expositivo divulgativo de tipo científico-técnico y  escrito por Emilio Pedrinaci y Concha Gil. Se encuentra dividido en tres partes, como hemos indicado con anterioridad, en las cuales informa sobre el material genético. Desde mi punto de vista el texto es difícil de entender si no tienes conocimientos previos sobre el tema, pero respeta perfectamente las características generales de toda exposición: claridad, objetividad, verificalidad y universalidad.  Para ello recurre a todos los mecanismos de la lengua, sea de un nivel u otro; es decir, desde la entonación a la gramática, pasando por los conectores y sintaxis, todo se une para conseguir el propósito de informar que tiene el autor al escribir estas líneas.

 

sábado, 26 de enero de 2013

Comentemos textos literarios

Ya era hora de volver a publicar en esta entrada.
En esta ocasión vamos a comentar un fragmento de la obra de Benito Pérez Galdós. Se ha realizado en el grupo de 4º A/B.  Al principio creían que sería imposible hacer este ejercicio. Un poco más tarde fueron llegando a mi correo comentarios de los alumnos. Finalmente se ha perdido el miedo a recorrer el camino que llega a la meta, al verdadero análisis de un texto. 
Es fantástico disfrutar con su progreso. En fin, aquí os dejo una posible redacción del que hemos realizado. Ya aparecerán otros.

FORTUNATA Y JACINTA

Barbarita empezó a notar en su hijo inclinaciones nuevas y algunas mañas que le desagradaron. Observó que el Delfín, cuya edad se aproximaba a los veinticinco años, tenía horas de infantil alegría y días de tristeza y recogimiento sombríos. Y no pararon aquí las novedades. La perspicacia de la madre creyó descubrir un notable cambio en las costumbres y en las compañías del joven fuera de casa, y lo descubrió con datos observados en ciertas inflexiones muy particulares de su voz y lenguaje. Daba a la elle el tono arrastrado que la gente baja da a la y consonante; y se le habían pegado modismos pintorescos y expresiones groseras que a la mamá no le hacían maldita gracia. Habría dado cualquier cosa por poder seguirle de noche y ver con qué casta de gente se juntaba. Que esta no era fina, a la legua se conocía.
Y lo que Barbarita no dudaba en calificar de encanallamiento, empezó a manifestarse en el vestido. El Delfín se encajó una capa de esclavina corta con mucho ribete, mucha trencilla y pasamanería. Poníase por las noches el sombrerito pavero, que, a la verdad, le caía muy bien, y se peinaba con los mechones ahuecados sobre las sienes.[...]
Como supiera un día la dama que su hijo frecuentaba los barrios de Puerta Cerrada, calle de Cuchilleros y Cava de San Miguel, encargó a Estupiñá que vigilase, y este lo hizo con muy buena voluntad llevándole cuentos, dichos en voz baja y melodramática: «Anoche cenó en la pastelería del sobrino de Botín, en la calle de Cuchilleros... ¿sabe la señora? También estaba el Sr. de Villalonga y otro que no conozco, un tipo así... ¿cómo diré?, de estos de sombrero redondo y capa con esclavina ribeteada. Lo mismo puede pasar por un randa que por un señorito disfrazado».
-¿Mujeres...? -preguntó con ansiedad Barbarita.
-Dos, señora, dos -dijo Plácido corroborando con igual número de dedos muy estirados lo que la voz denunciaba-. No les pude ver las estampas. Eran de estas de mantón pardo, delantal azul, buena bota y pañuelo a la cabeza... en fin, un par de reses muy bravas.

COMENTARIO DE TEXTO
El fragmento que vamos a comentar pertenece a una de las novelas contemporáneas de Benito Pérez Galdós, y, tal vez, su más importante creación novelesca, Fortunata y Jacinta, publicada en1887.  En concreto, corresponde a la 1ª parte, capítulo IV.
Se trata, pues, de una novela de la segunda mitad del s. XIX, por lo que se encuadra en el  movimiento llamado Realismo. 
Los rasgos más importantes de esta corriente son:
  1. Observación y descripción detallada de la realidad.
  2. Interés por la psicología de los personajes.
  3. Descripción de los escenarios y ambientes donde se desarrolla la acción.
  4. Presencia de un narrador omnisciente.
  5. Estilo sobrio y reflejo del registro lingüístico propio de cada poersonaje.
Centrándonos en el fragmento, hemos de decir que trata de la descripción de un personaje, el hijo de Barbarita. Se elige la óptica de la madre, permitiendo una descripción pormenorizada hasta el extremo.
Este argumento lo estructura en dos partes bien diferenciadas. La primera, que ocupa desde la línea 1 a la 20,  emplea la descripción para  retratar la parte física, incluyendo su forma de vestir. Sin embargo, en la segunda, que va desde la línea 21 a la 30, se ve su comportamiento mediante el diálogo.
Ya desde el primer momento se decanta por la observación detallada de la realidad de manera objetiva, pues da detalles que lo corroboran y que veremos al ir analizando cada plano lingüístico.
Si iniciamos el estudio, cabe indicar que en el aspecto fónico se ven las dos partes que hemos señalado con anterioridad. En la primera, la descriptiva, domina la entonación enunciativa, dado que el objetivo que se persigue es la descripción exhaustiva del personaje y de su forma de vestir. Lo tenemos desde la línea 1 a la 20, caso de "Barbarita empezó a notar en su hijo...", en las líneas 7-8: "Daba a la elle el tono arrastrado que la gente..." o en la línea 17: "El Delfín se encajó a manifestarse...".
En contraposición a ésta, el diálogo presenta la variedad de entonación, pues se inicia con la voz del narrador, siendo la enunciativa la que encontramos, caso de  "Anoche cenó en la pastelería del sobrino del..." (línea 24); la interrogativa salpica el diálogo, como en "¿Mujeres?" (l. 27) o "¿cómo diré?"  (l. 25).
Son breves, propias de la sorpresa ante lo que está escuchando. Esto hace que pudieran pensarse como exclamativas.
En el plano morfosintáctico encontramos el uso frecuente del adjetivo. Algunos de los ejemplos son: "inclinaciones nuevas" (l. 1), "infantil alegría" (l. 2), "tono arrastrado" (l. 7), etc.
Todo el texto presenta sintagmas compuestos por el núcleo nominal y adyacentes, ya estén antepuestos o pospuestos. Llegan incluso a sucederse enumeraciones de estos grupos de palabras. Resultan naturales ante el propósito de describir exhaustivamente la realidad que se observa.
Junto a estas categorìas gramaticales encontramos el verbo en pretérito perfecto simple. Lo vemos en "empezó, desagradaron, observó" (l. 1); "pararon" (l. 3), "empezó a manifestarse" (l. 15), etc. Casi todas aparecen en 3ª persona del singular.
Esta forma, propia de la narración, aparece cuando toma la palabra el narrador-testigo.  En la descripción la forma predominante es el pretérito imperfecto, a saber, "aproximaba" (l. 2), "estaba" (l.19). Si vamos a la parte dialogada, la variedad de formas se hace patente desde el `primer momento. Así, algunos son: pretérito imperfecto  con "frecuentaba" (l. 21), pretérito perfecto simple con "cenó" (l. 24) o el presente con "no conozco" (l.25), etc.
Señalaremos que las dos formas de discurso presentan características gramaticales diferentes.
De igual manera, la sintaxis es bien distinta en un apartado y otro. En el primero las oraciones son largas y complejas al estar narrando o describiendo:
"Barbarita empezó...desagradaron". (l. 1)
 En el segundo son más cortas, propias del diálogo, e incluso se interrumpen con interrogaciones o simplemente enunciados sin verbo. 
"¿Mujeres?" (l. 27)
El plano morfosintáctico está, pues, subordinado al propósito de descripción pormenorizada de la realidad que se observa. Llega incluso a crear un  polisíndeton en la parte descriptiva, formando una sucesión de  acciones para que veamos que la exactitud es completa : "Y no pararon...y lo descubrió...y lenguaje" (l. 3-6).
Todo va en pro de la objetividad y exhaustividad.
Al pasar al campo semántico-estilístico encontramos que los personajes son llamados por sus nombres propios: "Barbarita, Delfín, Estupiñá". Cada uno tiene su propia identidad, diferenciándose de los demás desde el principio. Van a venir retratados desde varias perspectivas: comportamiento, formas de vestir, registro lingüístico, ...
Así, Barbarita refleja su posición de madre, por ejemplo en "Barbarita empezó a notar que su hijo..." (l. 1) y en su preocupación por él. Se hace desde el punto de vista del narrador omnisciente que refleja el pensamiento de los personajes, su conducta y sentimientos, junto a la forma de vestir o hablar.
Ejemplos: "...empezó a notar..." (l. 1), 
"La preocupación de la madre creyó descubrir..." (l. 3), etc.
Lo mismo ocurre con Delfín o Estupiñá. No obstante, en la segunda parte son los propios personajes los que dan a conocer todos estos detalles, pues son ellos los que alzan su voz para manifestar lo que piensan o sienten.
"¿Sabe la señora? (l. 24)
"Lo mismo puede pasar...disfrazado" (l.26).
El discurso  se pone al servicio del autor realista: presentar la realidad tal y como es, en su totalidad.
Esto puede ser la razón que lleve a que la descripción quede perfilada por la objetividad, mesura y equilibrio. La dialogada varía y afloran  manifiestaciones de subjetividad, como la metáfora que cierra el fragmento: "un par de reses bravas" (l. 30), que refleja la personalidad del que habla al referirse a las dos mujeres con las que estaba el hijo de Barbarita y a su condición sociocultural.
A diferencia de ésta, "Delfín" aparece como un joven que ha abandonado comportamientos habituales a su clase. Lo vemos en 
"Daba a la elle el tono arrastrado de la gente baja da la y consonante..." (l.7-8). En este caso todo lo que conocemos de él es a través del narrador o de los otros personajes.
"Estupiñá", por su lado, debe ser el confidente de Barbarita, dada la importancia de su misión: vigilar a su hijo.
En esta ocasión sólo tenemos noticias de este personaje por sus propias palabras. Parece que es de condición social inferior a la de la señora, ya que utiliza expresiones coloquiales como "dos reses bravas" (l. 30) , pero domina el lenguaje al estar en continuo contacto con los señores de clase superior. Un ejemplo podría ser la enumeración de prendas que retratan a las mujeres: "de mantón pardo,...cabeza..." (l. 29.30)
Con todo, podemos cerrar el análisis de este plano diciendo que el estilo de Galdós aparenta sencillez y sobriedad,  pero es producto de un elaborado plan para que resulte verosímil. Para ello elige el punto de vista externo que resulta mucho más objetivo que si el narrador se colara dentro de la historia. Aun así, hay momentos en que el autor deja escapar su voz y se introduce en la acción valorando hechos o acontecimientos, caso de 
"Que ésta no era fina, a la legua se conocía". (l. 13)
En conclusión, el autor emplea la lengua para reflejar lo que pretende: observación detallada de la realidad y, de ahí, el uso casi exclusivo de la descripción, subordinándose también el diálogo.
Esto mismo le lleva al empleo de la entonación enunciativa, evitando la subjetividad que proporciona la interrogativa o exclamativa, de los sutantivos y adjetivos sobre cualquier categoría gramatical; de las oraciones compuestas coordinadas copulativamente al sumar prendas, acciones,...; nombres propios al mismo tiempo que comunes; pocos recursos estilísticos que pueden alterar el orden o significado propio de las palabras.
En fin, todo está subyugado a un único deseo: descripción de un personaje en particular y, por ello se eligen diversos puntos de vista que lo dibujen en su totalidad.

miércoles, 2 de enero de 2013

GUÍA PARA LA LECTURA DE EL CAMINO

                                                     
  • 1ª sesión (11-01-13)
A) FICHA BIBLIOGRÁFICA Y PRESENTACIÓN:
Autor/a:
Título:
Ciudad de edición y fecha:
Editorial y colección:
Páginas:
                               
Fíjate en la cubierta de la edición que  manejes y responde a estas preguntas:
  * ¿Qué datos figuran en ella?
 * ¿Hay alguna ilustración? De ser así, expón lo que te sugiere.

B) ESTRUCTURA:

1.- Si aparecen capítulos, di cuántos tiene el libro y por qué tiene ese número. Si no los tiene, ¿podríamos  establecer algún tipo de relación? (Recuerda  que cada capítulo trata de un asunto  diferente)

C) CONTENIDO:
  • 2ª sesión (25-01-13)
Lectura y resumen de  los capítulos I al X.
  • 3ª sesión  (8-02-13)
Lectura y resumen de  los capítulos XI al XXI.
  •  4ª sesión (22-02-13)
1.- Explica brevemente el argumento, señalando las tres partes típicas de toda narración (presentación, nudo y desenlace).
2.- Resume todo el argumento en dos o tres palabras como máximo. Recuerda que estas palabras representan el tema central de todo el libro
3.- Otro tema importante es el paso del tiempo, que convierte en hechos los recuerdos y hace que el protagonista vaya madurando. Localiza algunos pasajes en los que se ponen de manifiesto los cambios experimentados por Daniel.
4.- Son muy importantes también el tema del «progreso», que se menciona ya en los primeros párrafos, y los de la amistad y el amor. Anota las ocasiones en que aparecen estos temas.
5.- Explica cómo va cambiando la actitud de Daniel acerca del amor a lo largo de la novela.
6.-¿Con qué tema pueden relacionarse las siguientes palabras de Daniel: «Tiñoso, tenías razón, las perdices al volar hacen 'Prrr' y no 'Brrr'»?
7.- ¿Por qué coloca Daniel un tordo en el ataúd de «el Tiñoso»?
8.- Indica cuál es la opinión de Daniel acerca del «progreso» que quiere su padre para él.
9.- ¿Quién es el narrador? ¿Un personaje o un testigo de la misma? Si es un personaje, di si es principal o secundario.
10.- La historia se narra en tercera persona, ¿se mantiene a lo largo de todo el relato o hay alguna historia secundaria narrada en primera persona? Si ocurre esto, localiza algún pasaje en el que se vea.
11.- ¿En qué momento de la historia de Daniel comienza el relato?
12.-  En  el libro se recrea un ámbito rural, ¿en qué lugar se desarrolla la historia? Imagina cómo podría ser ese lugar.
13.- El autor recrea un ambiente muy cerrado, donde personajes y actitudes parecen inmutables, ¿crees  que las palabras que dirige Daniel a Uca-uca suponen una actitud de rebeldía frente a ese entorno cerrado? Explica por qué.
14.- * En lo que respecta a los personajes, di cómo se llama el protagonista.
 * El resto de personajes podrían dividirse  en dos grandes grupos: niños y adultos. Observa cómo se refleja a lo largo del texto el protagonismo de Daniel.
 * Apunta los nombres de los demás personajes y las relaciones que se esta­blecen entre ellos.
 *¿Cómo se llaman los dos amigos de Daniel?
 * ¿Quién suele tomar la iniciativa en las aventuras emprendidas por los tres compañeros?
15.- Algunos personajes reciben un tratamiento caricaturesco. Cita a dos de ellos e indica cuáles son los rasgos en que se centra la crítica.
16.- Hay un personaje al que se menciona varias veces en la novela, pero que nunca participa en la acción. Escribe su nombre e intenta explicar la razón de esa ausencia.

  • 5ª sesión (8-03-13)
 D) EXPRESIÓN O ESTILO:
1.- El lenguaje de Delibes es sencillo y se ajusta al tono cotidiano de la mayoría de los sucesos y personajes que presenta. No obstante, hay pa­sajes de estilo más rebuscado. Toma nota de los casos en que se utiliza un lenguaje más elaborado.
2.- Apunta  los términos que pertenecen al vocabulario del mundo rural.
3.- La descripción es un procedimiento importante en esta novela. En ocasio­nes, la descripción del paisaje queda impregnada por el estado anímico de los personajes o por el tono de los acontecimientos próximos.
Fíjate en las descripciones que aparecen y explica cómo son.
4.- La mayoría de los personajes tienen un apodo, que pone de manifiesto su carácter o  algún detalle de su personalidad. A medida que vayan apareciendo los personajes, apunta su sobre-nombre y la razón que lo justifica.
                      
E) VALORACIÓN PERSONAL:

1.- La palabra camino tiene dos acepciones: una literal y otra figurada. Busca en el diccionario los diferentes significados.
2.- Si vives en un pueblo, piensa en cómo transcurre la vida en él y compárala con lo que se cuenta en el libro.
3.- ¿Recuerdas el título de algún libro o película que se desarrolle en un ambiente rural? ¿Cuáles son las principales ocupaciones de sus habitantes? A qué se dedican sus ratos de ocio?
4.- Explica razonadamente tu opinión. ¿Prefieres vivir en un pueblo o en una ciudad?
5.- ¿Se les da a los habitantes de tu pueblo apodos como en el libro? Escribe algunos de los que conozcas. ¿Sabrías explicar la razón que los justificara?
6.- En líneas generales redacta la opinión que te merece el libro (no olvides tratar el contenido y la expresión y lo que has aprendido...)